La Asunción Maltrato animal

Experimentación con animales

experimentacion con perros

Experimentación con animales, ¿cómo podríamos vivir sin ella?

Antes de nada agradecer a mi compañera María José Espín Fernandez por su colaboración en la elaboración del artículo.

Hola lector o lectora, ya sé que todavía colean los últimos sentimientos positivos de la Navidad y espero que todo haya ido muy bien y que el año nuevo te traiga todo lo que desees, pero para mí y todo el equipo de Clínica Veterinaria La Asunción, uno de nuestros más grandes deseos es conseguir un mundo mejor, por lo menos en la parte que más nos afecta, la del bienestar animal, por lo que aunque hay muchísimos temas agradables que tratar, prefiero empezar el año removiendo un poco la conciencia y así intentar que todos pongamos la parte que nos toca para minimizar o eliminar del todo, los daños que acabamos causando a los que no tienen forma de defenderse.
Te voy a hablar sobre la experimentación con animales, o una parte de ella, y aunque es fácil pensar que nuestra vida es hoy por hoy como es gracias a ellos, te invito a que leas el artículo entero y luego tomes tus propias conclusiones.

Nos hacen creer que experimentar con animales es imprescindible para salvar vidas humanas y curar enfermedades considerándolo un mal menor, que a nadie le gusta realmente pero no obstante un mal necesario. Sin embargo, lo que no se sabe es que muchos de los test empleados con animales están lejos de aportar resultados reales para la medicina y sus objetivos suelen ser menos altruistas. Existen numerosas legislaciones encargadas de regular dichos experimentos como: Animal Welfare Act en el año 1996 en USA, Cruelty to Animals Act del año 1976 en Inglaterra, etc. Junto a estas reglamentaciones se añaden organismos internacionales como la OMS (Organizacion Mundial de la Salud) y la UNESCO, integrando así “International Guiding Principles for Biomedical Research Involving Animals”. Aunque siguen siendo medidas que para mi gusto se quedan demasiado cortas.

La experimentación con animales se basa en el uso de animales en experimentos con fines científicos. Se estima que cada año se utilizan más de 115 millones de vertebrados para dicho fin (más de 12 millones de ellos en la UE). Dentro de los 10 países que más usan animales en sus experimentos nos encontramos EEUU, Japón, China, Australia, Francia, Canadá, Reino Unido, Alemania, Taiwán y Brasil (según la web oficial de la European Coalition to End Animal Experiments). La mayoría de los animales por desgracia, son sacrificados después de usarlos en un experimento. En España, según las estadísticas, cientos de miles de animales mueren cada año en experimentos y su número ha aumentado más de un 51% desde al año 2005, llegando a alcanzar 1,4 millones en 2010.

Afortunadamente, el 11 de Marzo de 2013 se prohibió en toda la UE la experimentación animal para la comercialización de nuevos cosméticos si ese producto había sido testado en animales anteriormente, evitando realizar experimentos similares repetidamente y causar así mal innecesario en los animales. En otros países por desgracia es incluso obligatorio dichas pruebas para la comercialización de sus productos (hayan sido probados anteriormente o no) como es el caso de China.

experimentación con ratones

Las especie más utilizada son los ratones (se calcula que muere uno por minuto), pero también se usan conejos, ratas, cobayas, cerdos, ovejas, cabras, perros, gatos y primates, así como aves, anfibios y peces. En el caso de países de la UE, la legislación obliga a que todos estos individuos procedan de centros oficiales de cría, donde son reproducidos expresamente para la investigación (sacrificándolos tras su uso). En otras zonas, sin embargo, pueden ser incluso animales vagabundos y abandonados los que se utilicen con este fin.

En España en 2013, según datos del Ministerio de Agricultura, de los 920.000 animales empleados con fines científicos y docencia, el 85% fueron roedores. También se utilizaron casi 28.000 conejos, 774 perros, 300 caballos y asnos, 254 gatos y casi 9.400 cerdos.

experimentación con primates

Al contrario de lo que piensa la inmensa mayoría de personas, de los millones de animales sacrificados en laboratorios al año, solo un pequeño porcentaje es destinado a investigación con fines médicos. En primer lugar, se utilizan para probar productos de consumo humano tales como aditivos alimentarios, químicos industriales, anticongelantes de motor, productos de limpieza, cosméticos, tabaco, etc. Las pruebas en las que son utilizados incluye entre otros, ensayos de toxicidad, sensibilización cutánea e irritación ocular. Para que os hagáis una idea, son obligados a ingerir jabones, cremas, dentífricos, etc, para determinar su toxicidad. Otra de las pruebas habitualmente empleadas es el test de Draize, usado para testar el efecto de productos como champús o maquillajes, entre otros, al entrar en contacto con la superficie ocular. En estos casos se utilizan sobre todo conejos, ya que no parpadean como nosotros y no se pueden quitar el producto evaluando lo doloroso que puede ser dicho producto irritante. Lo peor de todo es que este test no muestra utilidad alguna ya que presenta problemas de reproductividad, validez y fiabilidad a la hora de extrapolarlo a la especie humana. Vamos, que lo hacen prácticamente por aburrimiento….

También se utilizan animales en la investigación militar. Primates son sometidos a radiaciones, expuestos a gases venenosos, explosiones y quemaduras para evaluar nuevas armas. Sólo en España el uso de animales con este fin supone hasta un tercio del total de individuos usados para experimentar. Se ve que como no se quedan conformes con los experimentos, luego acaban probándolos directamente con personas.

experimentacion con animales militar

Como ya sabemos, también son usados para la experimentación médica. Una prueba que se realiza con ellos es el test de toxicidad o Dosis Letal 50 (DL50) que consiste en determinar la dosis necesaria de una sustancia en estudio para causar la muerte de la mitad de los animales del ensayo clínico (normalmente ratones) y extrapolar los resultados en seguridad del producto para su uso humano. Se trata de una prueba obligatoria y unicamente probada en animales. Hay que tener en cuenta que muchas de estas pruebas no pueden ser extrapoladas a la especie humana ya que la fisiología y respuesta a fármacos es diferente según la especie. Por ello, aún habiendo hecho pasar por sufrimiento a cientos o miles de animales, cada año se retiran cientos de medicamentos (repito, previamente probados) por haber provocado reacciones adversas en pacientes. Un ejemplo de ello es la talidomida, probada exhaustivamente en hembras preñadas (perras, ratas, monas, hámster y gallinas) sin consecuencia alguna en sus fetos. Tras su comercialización, tuvo que ser retirada ya que miles de niños nacieron con terribles deformidades en todo el mundo. Y yo pregunto: si ensayos clínicos realizados en personas de mediana edad no pueden ser extrapolados ni a bebés ni a ancianos, ¿cómo podemos estar seguros de un producto probado en otras especies no humanas? Y yo respondo: no se puede.

Actualmente, a todo esto hay que añadir la obtención de animales transgénicos ya que es un campo en crecimiento dentro de la experimentación con animales. Son animales modificados genéticamente para crear individuos modelo y estudiar enfermedades como el Alzheimer y Parkinson, entre otras y probar en ellos nuevas terapias.

En 1979 se fundó la asociación alemana “Ärzte Gegen Tierversuche” (Médicos Contra la Experimentación Animal) que reúne a cientos de profesionales de todos los campos de la medicina que trabajan para abolir este tipo de prácticas. La asociación ha elaborado un amplio dossier recopilando cientos de experimentos que se siguen llevando a cabo hoy día. Todos ellos cuestionables desde el punto de vista ético, muchos podrían realizarse con grupos de estudio humanos y algunos rayan, directamente lo absurdo. A continuación resumo unos cuantos de estos estudios atroces recogidos en el libro.

Un estudio sobre el estrés, obliga a ratones a correr en una cinta hasta quedar exhaustos. Si se detienen caen hacia atrás en una reja de metal que les produce una descarga eléctrica. Se considera “agotamiento total” cuando el ratón queda más de 15 segundos en la reja o cuando cae en ella más de 15 veces. Muy divertido!!!

En cerdos se realiza un estudio sobre prótesis dentales. Se le colocan implantes y coronas a cerditos tras su extracción dentaria con el fin de estudiar el periodo de curación antes de colocar las prótesis. El estudio concluye que “los cerdos tienen un metabolismo 3,3 veces más rápido que los humanos, por lo que es necesaria máxima precaución a la hora de trasladar los resultados” es decir, los animales son torturados sabiendo de antemano que las conclusiones no tendrán ningún valor. Vaya, se han dado cuenta que los cerdos no son iguales que las personas (ojalá algunas fueran mínimo como un cerdo).

Otro experimento que me llama la atención es el método de la elongación ósea empleada en cachorros Beagle. Se les fractura la tibia y se les separa el hueso dos veces al día 0,5 mm. Tras 25 días, el hueso se ha prolongado 2,5 cm y los perritos son ejecutados. Es muy útil ya que demuestran que los huesos crecen (al menos los de los Beagle).

En la actualidad hay un estudio que está teniendo una gran acogida, y de hecho pronto escribirán el libro y luego harán la película. Se trata de los xenotrasplantes (trasplante de órganos de un animal modificado genéticamente a otra especie). En el estudio se extirpa el corazón a cerdos manipulados genéticamente y se trasplantan a babuinos con el fin de determinar si alguna vez órganos de cerdos podrían ser trasplantados a humanos. Todos los animales mueren por un rechazo del órgano en un plazo de 5 horas y cuatro días para ser estudiado el motivo de la muerte y seguir probando.

Éstos y otros muchos experimentos se muestran en el libro “Winterschlaf hilft gegen Alzheimer und andere Absurditäten aus der Tierversuchsforschung” (Hibernar ayuda contra el Alzheimer y otros absurdos de la investigación con animales). Os pongo el link del libro por si queréis saber mas de este tema (aunque está escrito en Alemán): Ver libro en pdf Hibernar ayuda contra el Alzheimer y otros absurdos de la investigación con animales.

En Febrero de 2013 se aprobó un nuevo decreto (RD 53/2013) que obliga a los investigadores a buscar fórmulas alternativas a la experimentación con animales, aunque permitiría esta práctica en caso de “no existir alternativas” (el ser humano puesto a inventar, consigue lo que sea….).

Afortunadamente, cada vez hay nuevos métodos de investigación más éticos y fiables, empleados ya por numerosas empresas y laboratorios del mundo. En estas técnicas se usan modelos matemáticos e informáticos de predicción algorítmica o usan organismos inferiores no protegidos (bacterias, hongos…). Con el avance tecnológico que hay hoy día se pueden usar cultivos in vitro de células, tejidos y órganos obtenidos de cadáveres, biopsias y cirugía plástica que son utilizados para buscar sustancias, producir y probar diversos productos como vacunas, antibióticos y proteínas terapéuticas sin tener que usar un animal.

Otra opción es el estudio comparativo de diferentes poblaciones que permite descubrir patrones comunes en la afección de enfermedades o trastornos para permitir su prevención. Estos estudios epidemiológicos han llevado a descubrir por ejemplo la relación entre el hábito de fumar y el cáncer de pulmón y han demostrado el mecanismo de transmisión del SIDA y otras enfermedades infecciosas.

También contamos con la investigación clínica en voluntarios humanos afectados ya de alguna enfermedad ante la cual quieren ayudar a encontrar una cura que beneficie a todos. Un ejemplo de la utilidad de dicho estudio es aislar anormalidades en el cerebro de pacientes con esquizofrenia u otros desórdenes mentales. En la actualidad existe un proyecto de investigación en marcha que desarrollará biochips transparentes de silicona que contienen tejido vivo humano y bombas para replicar las funciones de los órganos, ofreciendo resultados rápidos, rentables y precisos para las pruebas de enfermedades, toxinas y fármacos.

Si podemos viajar al espacio y llevar en el bolsillo móviles con tecnología increíble, creo que podemos investigar y descubrir sin necesidad de torturar.

Termino este artículo con una frase que aparece en el libro nombrado anteriormente y que a más de uno le va a hacer pensar:

“Los torturamos porque son similares a nosotros pero no les otorgamos ningún derecho porque son diferentes. Un razonamiento perverso que tenemos la obligación de romper.”

Feliz Año Nuevo…

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14 Comentarios

  • Responder
    Verónica Lafuente
    el 15 enero, 2016 a las 01:59

    Con artículos como este, la gente va tomando conciencia poco a poco de lo innecesario que es en la mayoría de los casos hacer estos experimentos. Una cosa es que se hagan para mejorar la medicina, por ejemplo, que puede salvar vidas, y otra muy distinta es que se experimente para tonterías como saber el nivel tóxico de un anticogelante (pues ya saben que es tóxico) o para hacer cosméticos que en el fondo no nos aportan nada en absoluto. Inaudito; y lo es aún más cuando repiten las mismas pruebas sacrificando a más y más animales probando cosas con las que ya han experimentado antes.
    Excelente artículo, Alfredo.

    • Responder
      Alfredo
      el 16 enero, 2016 a las 17:44

      Buenas tardes Verónica. Gracias por tu opinión. Espero que en pocos años no haga falta escribir acerca de este tipo de cosas y que se den cuenta que productos como los anticongelantes son tóxicos sin necesidad de probarlo en animales (eso sí, que la gente que tiene el poder de regular y controlar estas cosas deje de bebérselos que les afecta muy seriamente y luego así nos va…..). Un abrazo, Alfredo.

  • Responder
    Carmen
    el 9 enero, 2016 a las 18:51

    La de productos que consumimos y usamos habitualmente que están testados en animales… creo que por ignorancia o pura comodidad ni nos lo planteamos. Gracias a que cada vez estamos mas informados y poco a poco vamos tomando conciencia, así es como empiezan a cambiar las cosas.
    Muy buen artículo Alfredo.
    Un beso, Carmen.

    • Responder
      Alfredo
      el 9 enero, 2016 a las 22:41

      Así es Carmen, espero que cada vez más gente se preocupe en estos temas, más que nada porque cada vez hay más gente que ama a los animales. Muchas gracias por tu comentario. Un abrazo, Alfredo

  • Responder
    Sonia
    el 8 enero, 2016 a las 23:06

    Hola alfredo, deberían prohibir estas barbaries con animales indefensos ,se me parte él alma de saber que él champú que utilizo ha sido probado con conejos que solo piden vivir y corretear por él campo entre otras muchas cosas que he leído sabia que esto existía desde hace mucho tiempo cada día me avergüenzo mas de lo cruel que puede llegar a ser él ser humano. Un saludo.

    • Responder
      Elisabet
      el 8 enero, 2016 a las 23:15

      Asi es amiga.. es una pena que los usen para ese tipo de cosas. Ahora hay mucha tecnologia. Que los dejen tranquilos.

      • Responder
        Sonia
        el 8 enero, 2016 a las 23:21

        Si fuese por mi aplicaría una ley en la.que experimentasen con asesinos violadores y pederastas en vez de con animales al menos probarían con humanos y seria mas eficaz,pero esa ya es otra historia…

        • Responder
          Elisabet
          el 8 enero, 2016 a las 23:25

          Ya, hay que mejorar estas leyes… espero que se consiga. Como dice el articulo hasta con cadaveres… sino se hace es porque no quieren y se hubieran leyes no se haria, esta claro. Besos amiga.

          • Alfredo
            el 8 enero, 2016 a las 23:50

            Por suerte, primero la conciencia y sociedad está cambiando y poco a poco le siguen las leyes, demasiado lento pero llegará. Gracias a las dos. Un saludo

        • Responder
          Alfredo
          el 8 enero, 2016 a las 23:44

          Los asesinos, violadores y pederastas tienen la piel demasiado oscura de tomar el sol viendo el canal de pago en las cárceles……. Pero esa ya es otra historia.

      • Responder
        Alfredo
        el 8 enero, 2016 a las 23:43

        Siempre hay alternativas mucho más “humanas”. Gracias

    • Responder
      Alfredo
      el 8 enero, 2016 a las 23:39

      Hola Sonia. Tod@s compramos cosas sin preguntarnos primero cómo han conseguido llegar hasta ahí. Con este tipo de información quiero que cambiemos eso y que nos preocupemos mucho más de que el producto que tenemos en casa no haya tenido que ser previamente probado en animales. Gracias por tu comentario. Un saludo, Alfredo

  • Responder
    Elisabet
    el 8 enero, 2016 a las 23:04

    Buen articulo. Que se sepa. Besos y continuar asi.

    • Responder
      Alfredo
      el 8 enero, 2016 a las 23:36

      Muchas gracias Elisabet. Solo con cambiar un poco la mentalidad y preocuparnos de lo que estamos comprando ya es un paso. Un beso, Alfredo

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